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viernes, 7 de marzo de 2014
miércoles, 15 de enero de 2014
Neuromarketing: Cómo Influir en las Expectativas del Cliente.
UN CEREBRO PARA SATISFACER LAS EXPECTATIVAS
Si has colocado un "gato de la suerte" en tu oficina y empiezan a subir las ventas, tal vez no sea gracias al gato, sino al cerebro interpretando y ajustando la realidad a sus expectativas.
El papel de estas es tan poderoso que influye en la percepción de la realidad y en nuestro comportamiento. De ahí, el efecto placebo o las profecías auto-cumplidas. Eso no significa falta de inteligencia, sino un mecanismo mental que nos prepara para relacionarnos con el entorno.
Desde el punto de vista del marketing, crear un escenario para las expectativas influye antes, durante y después de la venta, en aspectos como:
miércoles, 11 de septiembre de 2013
EN LA MENTE DEL CLIENTE: 10 Ideas de Neuromarketing Efectivas y Fáciles de Aplicar
El neuromarketing no es mentalismo
ni la picaresca de un vendedor de crecepelo. Son técnicas de la neurociencia aplicadas a predecir el
comportamiento del consumidor.
Aterrados ante la sola idea de ser
despojados de nuestra voluntad como consumidores, negamos el desconocimiento
que aún existe sobre la mente
martes, 2 de abril de 2013
VENCER Y CONVENCER. CLAVES DEL ARTE DE LA PERSUASIÓN EN EL RELATO DE LA EMPRESA
¿Vendemos convenciendo? ¿vencemos y no convencemos?
Según la RAE, persuadir es inducir, mover u obligar a
alguien a creer algo o a hacer algo. Por lo tanto, persuadir
puede ser inducir convenciendo o, todo lo contrario, obligar, mover
sin razones, cosa que en nuestra economía, resulta exitoso en muy breve plazo.
Cada día sabemos más de cómo, dónde y cuándo colocar nuestro
mensaje a la vista del público. El quid de la cuestión queda entonces en el
qué.
Como David Ogilvy dijo: Qué dices en publicidad es más
importante que cómo lo dices.
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| Ver Infografía |
Desarrollar cualquier material de marketing basado en un
relato persuasivo requiere partir de una base correcta:
Conocimiento profundo del producto y de la audiencia
Auto-convencimiento. Saber que sí funciona lo
que vendemos
Pensar en el beneficio mutuo. Crear un
escenario que propicie el “win-win”
Algunas de las características de una narración convincente
son:
#1 Coherencia.
Razones lógicas, premisas
comprensibles, y mensajes que mantengan
siempre una misma línea básica dan al
público motivos para aceptar tus propuestas.
#2 Afinidad con el público.
Expresar los puntos en común que comparte la empresa
con la audiencia incrementa las posibilidades de convencer, demuestra que
nuestro público importa, le conocemos y nos preocupamos, no solo vender el
producto, sino de aportar lo que necesitan.
#3 Destacar el beneficio, conociendo los puntos débiles o
mejorables. Dotarse con un argumentario que, sin negar las debilidades,
contrarreste las objeciones.
#4 Evocar la emoción.
La emoción es el motivo que convence, mueve y decide,
como han demostrado estudios sobre la toma de decisiones en el cerebro. Sugerir
seguridad, comodidad o alegría apela a nuestro cerebro más primitivo que es el
responsable final de la decisión.
#5 Reconocimiento por parte de una autoridad.
Las opiniones de personas de prestigio, expertos, o alguien
de quién se sabe que recomienda con buen criterio respalda y promueve la
marca.
#6 Sentimientos de pertenencia al grupo.
Como animales gregarios, nos encanta sentirnos parte de un
grupo y reconocidos como integrantes de este, bien sea, por sentir que otros
comparten la experiencia, bien sea, porque el ser cliente de
determinadas marcas nos aporta un halo de exclusividad al ser parte de
un grupo limitado.
jueves, 10 de enero de 2013
EL PODER DE NUESTRAS PALABRAS
Leyendo
sobre el texto de Juan José Millás: "La lengua madre", me paro a pensar en la
poca importancia que damos a calibrar el significado de nuestras
palabras. Un impacto invisible y subjetivo.
Como con las cosas que damos por
supuestas, por habituales, las palabras se diluyen perdidas en una sopa de
letras cuando nuestro único objetivo es la idea global, el impacto del
conjunto. Sin valorar el peso de las palabras el fin se diluye, es más arduo,
se esconde, o se desvía de su objetivo.
Armados
con un ejército de vocablos aprendidos en la infancia, algunos dados de baja
por el paso del tiempo y muy pocos de nueva incorporación, nos lanzamos a repetir y repetir, alternando el
orden, la intensidad o la entonación. Rodeados de ese ejército que pocos
alimentan. Las palabras habituales pierden brillo por su excesivo uso. Se
transforman por completo gracias a los eufemismos sin cambiar su apariencia, se disfrazan de corderos siendo
lobos, y se van contagiando así de boca en boca hasta que las pensamos y
rememoramos su significado real.
martes, 30 de octubre de 2012
AUMENTAR LAS VENTAS CAUTIVANDO AL PRIMATE QUE LLEVAMOS DENTRO
¿Nos ofendería reconocer que las decisiones de compra las tomamos por razones emocionales? Parece que “dejarnos llevar por sentimientos” ajenos a la mente racional, la que calcula y controla , es propio de seres inferiores. La neurociencia nos lo demuestra, tal y como dice el neuropsicólogo Richard Restak: “No somos máquinas de pensar, sino máquinas de sentir que piensan.”
Esto no significa que vayamos más allá de
nuestra posibilidades guiados por un niño caprichoso que patalea si no consigue
lo que quiere. Por el contrario, las motivaciones que yacen más allá del nivel
consciente provienen de la parte de nuestro cerebro que ha conseguido que evolucionemos
como especie, adaptándonos y sobreviviendo en entornos hostiles.
En la toma de
decisiones se diferencian tres áreas del cerebro implicadas: la desarrollada en
la última fase de la evolución, responsable del pensamiento racional, la
intermedia, y el cerebro más “animal” o primitivo relacionado con el instinto de
supervivencia. Este último tiene la
última palabra en la decisión sin ser conscientes de ello.
¿Cómo
funciona el área del cerebro que toma las decisiones (de compra)?
VARIEDAD
DE OFERTA... Cuantas
más opciones disponibles haya, más disfruta el cerebro primigenio. De esta
conclusión se deduce que la competencia es positiva para el usuario ya que le
da presenta múltiples posibilidades antes de tomar una decisión.
NOS
QUEDAMOS CON LA PRIMERA OPCIÓN…Según
estudios llevados a cabo en Berkeley y Harvard, el denominado EFECTO PRIMACÍA
demuestra que los consumidores se decantan por la primera opción. En un catálogo
de ofertas la primera de ellas tiene más posibilidades de tener éxito de
ventas. Colocar los servicios que deseamos promocionar en primer lugar le otorga mayores expectativas de venta.
LA
PRIMERA IMPRESIÓN (Y LA ÚLTIMA) SON LAS QUE CUENTAN… La primera impresión nos predispone.
Hace que las siguientes experiencias sean juzgadas desde el punto de vista que
nos formamos en los primeros momentos. Generar impresiones positivas en ese instante predispondrá al usuario para recibir experiencias de la misma
clase.
La sensación
que se lleve el cliente es la que finalmente permanecerá en su memoria primando sobre experiencias
previas.
EMBORRACHAR
LOS SENTIDOS…
Embriagar al cerebro primitivo a través de los 5 sentidos es un modo para
conseguir fans de su empresa.
Muchas
compañías lo saben. Han creado su propio aroma y con
este inundan sus locales comerciales haciendo que el consumidor identifique la marca por el olfato.
El oído
también es otro de los sentidos que nos engancha a la compra. Un música de estimulante puede incitar a la compra o ser el complemento perfecto del servicio ofrecido.
ENTRAR
POR LOS OJOS…De todos
los sentidos, la vista es el preferido del cerebro primitivo. Si la
promoción de servicios se completa con imágenes, esta será más atractiva y
llamará nuestra atención.
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