UN CEREBRO PARA SATISFACER LAS EXPECTATIVAS
Si has colocado un "gato de la suerte" en tu oficina y empiezan a subir las ventas, tal vez no sea gracias al gato, sino al cerebro interpretando y ajustando la realidad a sus expectativas.
El papel de estas es tan poderoso que influye en la percepción de la realidad y en nuestro comportamiento. De ahí, el efecto placebo o las profecías auto-cumplidas. Eso no significa falta de inteligencia, sino un mecanismo mental que nos prepara para relacionarnos con el entorno.
Desde el punto de vista del marketing, crear un escenario para las expectativas influye antes, durante y después de la venta, en aspectos como: